sábado, marzo 08, 2008















ENTREGA DE PREMIOS
EN BUENOS AIRES




































VIVA LA POESÍA !

RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS DE PROPIEDAD INTELECTUAL
LOS LIBROS ESTÁN ORDENADOS
POR ORDEN CRONOLÓGICO
Los colores diferencian los libros a los que pertenecen los poemas

.


MONOGRAFÍA DE UN CARACOL
AMORES SIN DESTINO
MESES DE LUNA
ROMANCE
CRÓNICAS DE VAGABUNDO
RESURRECCIÓN FREAK
TRAVESÍAS
SELECCIÓN DE ENSAYOS

miércoles, febrero 27, 2008

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MONOGRAFíA DE UN CARACOL
Escrito entre 1993 y 1995


IX

Ni lo humano, ni
lo cotidiano, ni la
locura...
Nada me arrancará
de tu boca, ni de
tus sienes rojas, ni de
tus dedos represivos, ni de
tu espalda tostada, ni de
tus pies amargos, ni de
tu pezón azúcar, ni de
mi jadear cotidiano, ni de
la espera mal hecha!
Ya creo que te amo,
pero así, así no puedo amarte.


XII

Viajo dialéctico, incontenible,
desesperado. Ni mi razón
logra detener la furia de tus cabellos:
enemigo y cómplice.
Juzgo tu mirada y entonces
el acto, se vuelve contra mí,
me condena, me encarcela.
Tus pechos cancerberos, resguardan
el calabozo de tu ahogo;
y no me dejan salir a descubrir
el aire blanco, de las calles
mojadas por las gotas
que arrastra tu pantalón, que
caen de tu pierna y mueren
con tu pie.
¿Destrozarlos ahora?
Ni siquiera con todas las bocas
de los sedientos surcos de tu cuerpo;
ni con todos los ojos
alterados en tus húmedos contornos,
en tus sucios cabellos.
Ni con todos ellos, pero
tampoco sin ellas.
Fúgate con aquel hombre
irrepetible, y no mires atrás
a mi hogar. Se derrumba
en sombras, en noches,
en pasados, en herejías,
bestia de los potreros, y yo
bello y loco, te deseo.


XIX

Visto desde tu oreja traviesa
el mar parece un poco
menos agresivo y salado.
Aparece más caprichoso,
erótico e inestable de lo
que fue antes de tu llegada.
Ya ni la espuma se desparrama
insolente sobre las algas
de tu pubis sabroso y esquivo.
Ven a ahogarte conmigo en
las charcas que rodean envidia
al océano gigante.
Ámame allí, entre lodo y sal.
Luego, y sólo luego,
podremos intentar el nado
infinito al abismo.
Los peces nos saludan y
las olas nos arrastran...
Ahógate a mi lado.


XXV

Qué debo hacer ahora...?
qué, no haré.
Lástima, se agotaron ya
los héroes míticos.
Lo único, quiero,
lo que mi alma busca:
es que mires mi cabello
largo y gastado por la
lluvia de otros cuerpos,
que digas que aún
no te has ido,
que esperas en la barca,
que aún no vendes el caracol
y que tu marca y tu marcha
son acompasadas al ritmo de
mi sonido y mi ruido.
No temo por mí,
temo por nosotros...
Sólo abre tu ventana y
deja que las diminutas
partículas que viajan por el
aire y que arrastra el sol,
entren en tu pieza
y jueguen con tus sábanas
ya no manchadas por
la sed de los hambrientos.
Deja que entre y se
pose en tu cabeza
y en tus cabellos ya no
mojados por el sudor represivo
y abandonado, allá lejos.
Mira mi cuerpo y reconoce
el tuyo en él.
Mira tus manos y descubre
las mías en ellas!
sólo déjate viajar, sólo
permite que deslapide
el pozo que el hombre
cerró en que me ahogaba
por tu mirada, y en donde
fui encarcelado por tu
cuerpo, por tus dos pechos,
por tu devastadora sonrisa,
por tus ojos transparentes que no
veían, que ahora ven.
Déjate llevar por el amante.
Mójate conmigo cada día
bésate conmigo
muérdete conmigo...
Camina, vamos, levanta los
ojos alargados, deja el coraz
craquelado, déjalo atrás
camina, caminemos...
caracoles.


XXIX

No soy asesino de
hombres irrepetibles.
No soy asesino de
aquellos hombres singulares.
No soy la muerte del misterio.
No soy la censura
del embrujo...
Soy, en cambio, creador;
creador de poetas,
de poetas desgarrados,
creador de hombres comunes,
cotidianos, repetidos,
feroces, delirantes, sedientos,
sudorosos, ladrones, herejes,
en fin, creador,
de hombres como el hombre
que a mi lado va.
Creador de hombres sí, delirantes,
como delirantes fueron
tus pechos en mis manos astilladas,
como delirante fuiste tú
la noche en que mis labios
mojaron tu espalda,
como la noche besos
arrancaron mi ropa y mis ojos...
mis ojos te vejaron
aún sin permiso.
Soy creador de la agonía
soy vendedor de tu plegaria,
soy hombre y en misudor... huelo a humanidad.


XXXX

Perdí tu voz en el campo de gaviotas,
las algas migrantes, los peces
imponentes, los de aquellos escondites,
ya no nos saludaron.
Vendí mi estigma y el hálito oceánico
marcó el camino de traiciones.
Jugué aquel juego macabro...
fui pan de tu cuerpo, aceite de tus
párpados, sal de tu sudor.
Me miraste una vez, me olvidaste...
Te fuiste con la lluvia y de tu
mano gélida brotaron grises
lágrimas, cuerpos culpables.
Atisbé un retorno que entre llamas
se perdió y puso mi hogar al
deslumbre, al impacto, a la soledad,
al hijo mal nacido, malgastado,
mal amado.
Tu daga envenenada de aromas
no fue certera, y la bestia huyó
mal herida, furiosa y
desangrada... murió.
Tomé la barca del Sur y corrí por
pueblos desconocidos;
tomé mis hojas polvorosas
y enloquecí.
Nadie sabrá por los
caminos que entonces
te busqué, muerto aún, sin retorno.
La parca enhiesta entonces
bailó y en canto sordo
cruzó mis manos nocturnas:
las mismas que por vez primera
te besaron.
Creí hallarte dormida en tu lecho
de alpargatas y cabellos sucios,
y te lo dije; creí amarte entre
faroles y prados.
Pero hubo una marcha embrujante
que arrastró tus labios al
puerto equivocado.
Maldecí a los hombres buenos
y me creí oculto y maltratado.
Intenté un juego,
mil noches y tu victoria.
El hombre de rizos y hechizos entonces
se marchó, y se marcharon
con él las espigas torneadas,
girantes... el embrujo.
Sé que enloquecí por las calles y
ahogué los gritos y aullidos
por vanidad.
Este es el cuento de mi pasado, de
nuestro hijo no nacido, del futuro
que aguarda en su cofre,
del amor enclaustrado
en su escafandra vedada.
Pues el poeta de los versos miró
una vez más por entre sus dedos, y
ya no bebió de la sabia añeja de
tu sudor, de tu carne, de tus pasos;
ya no escuchó más el canto dolorido
de voces lejanas, de fantasmas
rondantes, de amores sin fortuna.
Y vino el día, y con él arribó el
sol, por primera vez,
como tantas veces.
He recorrido las calles buscando tu
nombre, he regresado a casa vacío y
enloquecido, muchas más veces
de las que tú besaste mi cuerpo.
He vuelto a nacer, has vuelto a vivir.
Esta no es otra historia, no es éste
otro cuento repetido por el hombre;
no es la historia vuelta a contar.
Es sólo tu piel por fin pura, son
mis manos libres, es nuestro
canto primero.
Soy tan caracol como tú: amo.
He llegado al fin,
has conseguido otra flor,
y mañana, nuestro despertar será
desierto fértil, florido; será
camino entre selvas y hendijas.
Mañana al amanecer, estaré a tu lado,
tomaré tus párpados, besarás
mis hombros y moriremos en
hogueras el pasado.
Ya nada me mancilla la carne,
nada me arrebata tus dedos
bien hechores ni me oculta las paredes
de la gran caverna, la humedad
o la miel, la libertad, los grillos
la sal, o aquel son prohibido.
Seremos peces oceánicos de tiempos,
y animales salvajes de la tierra que
nos vio morir, que hoy en cambio,
nos alberga de vida.
Caracol, mis versos son ahora tuyos...
Fin del primer acto y del último.
Caracol, emprendamos nuestro vuelo
antes que el sol se caiga, ya
sabes que vivos estamos y que
nuestros cuerpos amados en libertad,
buscarán juntos un rincón verde y
maderos gruesos; buscarán
un rincón húmedo y de tallos
fuertes, un lugar de sombra,
de renuevo, un hogar,
un rincón de Caracol...!
AMORES SIN DESTINO
Escrito entre 1995 y 2000


ÚLTIMA HORA

Quiero que todos los pecados
del mundo se borren de
mi garganta.
Quiero que las noches vendidas
por amores sin destino
sean desterradas.
Quiero que mi carne se carcoma
las pestañas pestilentes
de sexo masturbado.
Quiero que me olvides,
olvidarte, que me asesines
y asesinarte.
Quiero no vivir otra
mañana perfumada de deseos
indecentes.
Quiero saltar desde mi balcón
de piedra y triturar
pacientemente tu lengua enjuagada.
Quiero no haber vivido hasta hoy.
Quiero que los pecados de mi
vida se borren por fin,
de tu mundo... del mío.



TU FANTASMA

Tan nube y tránsito arcano,
golpea pupilas incrédulas
en tu contorno por vidrios transfugaces
y figuras de fantasía,
arboleadas en tu cinto,
la invitación al amor.
Anaranjados pétalos cubiertos de
piel y coral, ocultos,
seducen cabellos cuerpos, trasnoches
y el diálogo cazador.
Son cristales vendidos y cámaras
de gas tus ropas desconocidas.
Casi te reconozco
en el primer encuentro,
pero tal vez sólo eres
otro fantasma del mediodía,
con un disfraz envenenado
de recuerdos de quien ya partió.
Si me pides una noche, no puedo
negarme; si me pides el sudor,
con sus gotas te deseo...
pero no me pidas un beso,
que ya malgastados han viajado
por mil años y ya la derrota
no me sorprende,
ni me asombra.



VIAJERO

Tu pez Angélico, convertido
en pezón: recorre montes carnales
en la madrugada, trafica sudores
en la penumbra, corrompe nostalgias
rojas y fértiles y cándidas y mágicas.
Tu lecho de escaparate, disfrazado
en pechos amoratados y explotados
por pelos hambrientos y dedos
juguetones y bocas en retirada.
Te invento e intento con
colores de animales y pastos que
no existen, y te olvido y retiro
como cantos y denuncias de mi
pueblo de banderas y rosas.
Ven a mi volcán imaginario,
a mi barca de pétalos
ven a colorearte a mi lado.
Voy, con mi bolso de tierra y magia
por las calles de tu cuerpo.
Mañana volveré a mi reposo,

mañana continuaré nuestro viaje.


PESTAÑAS RECORTADAS

Que sea ésta mi palabra vencida,
y que las pupilas dormidas de
tu recuerdo sea maldecidas.
Que mis días se oscurezcan y que
tus palabras corrompidas se carcoman
las pestañas recortadas de tu rostro.
Mi puerta ya no toca y mi
lecho sigue vacío, he decidido
no recostarme sobre zarzas
ni vestir el equipaje del infierno.
Hoy, ha muerto el océano,
se ha llevado mis anteojos y
carcomido mis venas,
se ha llevado tu figura y yo,
que gusto de la muerte
me he bañado en él por última vez.



FALTAS

Faltas en el aire
Faltas en mi pecho, en todas partes
faltas en mi boca, faltas,
en todos mis rincones,
en mi memoria faltas,
falto yo en tu cintura
en la entrevista infinita
faltas este día, falto yo.
Te dibujo desafiante desde tu sonrisa
y me desnudo en tu único recuerdo
faltarás por siempre
faltaré yo hoy
en tu insoportable ausencia
en mi inocencia fatal.
Faltas en el aire y en las nubes
en mis ropas, en la mesa, falto yo.
Falto para embriagarme
en tu silencio,
en la canción que te nombra

y en mis dibujos indecentes

jueves, noviembre 23, 2006

MESES DE LUNA
Escrito en 1996


LUNES 1

Te veo, hola!
Me ves, y mis
labios se congelan,
ríen, tiemblan, tu mejilla.
Es un juego, me dirijo
a tus labios juguetones,
Hola! Voy de viaje a
tu boca, me detengo,
me desvío, veraneo en
tu mejilla, me tiendo
a tu sol, cierra los ojos.
Se hizo tarde, de regreso
a casa. Hola, ya tu rostro
deambula huérfano
del mío. Me desvisto
en tus ojos, no huyes;
casi me duermo, ¿me ves?
Abres y cierras los ojos:
la ventolera me despierta.
Me voy, te vas,hasta pronto mujer.



MARTES 26

Por lo tanto, entonces
me marcho!
No, por favor! no me toques,
no roces tu pantalón, con el mío,
¿Me miraste?. Tarde, lo siento,
luna, lo sé, ¿Y tú?,
tarde también, lo sientes,
yo, lo sabes, ¿Y yo?.
Yo, por lo tanto, entonces
me quedo!
Sí, por favor! tócame,
roza tu pantalón, con el mío.
¿Te miro?, ¿por lo tanto?,
¿entonces?, ¿pantalones?,
¿lunas?, ¿tarde?.Lo sabes, sí, lo sé



MIÉRCOLES 27

Inevitable, inevitablemente tú.
¿Qué sucede? Estoy triste
estoy solo, estoy solo.
¿Me esperas? Claro, te espero...
Hola! qué tienes, nada;
qué haces, nada,
voy y vuelvo, sí, claro.
Ven, a nuestro lado, sí
ya voy; ahora ¿me esperas tú?
Sí, claro. Te vas, me quedo
inevitable, inevitablemente solo.
¿Qué sucede? Estoy luna,
estoy solo, estoy luna.
Ven, a mi lado? sí,
ya voy; lo sé no vendrás,
lo sabes ¿verdad?
Verde, ¿me esperas?, verdes
tus ojos, ¿me esperan?. No,
se van, se van caminando
contigo. Se van, secuestrados
por tu rostro, sí, por tu rostro.



SÁBADO 14

Creo estar vestido, Luna!
¿Me oíste?
Tal vez acabo de despertarme
entre tus sábanas
y creo haberte descubierto
despierta, creo.
¿Tú no? ¿Me das un beso?
Buenos días, te beso,
buenos días, me duermo
otra vez.
Creo estar desnudo, Luna!
¿Me oíste?
Tal vez acabo de acostarme
entre mis sábanas
y creo haberte conquistada
recostada, creo.
¿Tú no? ¿Me das un beso?
Buenos noches, me besas,
buenas noches, te duermes
otra vez.



LUNES 26

¿Y ahora, qué tienes que agregar?
Luna, te diluiste en
tus propios satélites.
¿Y yo? Jamás te encontré
¿Y tú, quién fuiste?
Fue verdad al final de
cuentas ¿no?
Tus dedos retorcidos, Luna,
retorcidos por alguna parte...
¿enamorada?
Te vi pasar ayer, sí,
¡Qué importa!
Al fin de cuentas, Luna,
no hubo fin, ni cuentas,
ni Luna.
ROMANCE
Escrito entre 1997 y 2000



NOCTURNO

Qué complicado resulta sumar
el viento infinito y el vuelo
intermitente de tus manos.
Difícil se tornan los caminos australes
y la voz reproductora
de las historias, de las nuestras,
de las mágicas.
No hay canto inapelable a las sombras,
no hay juegos nocturnos inalterables
a la seducción, muda.
Tal vez sea mi cómplice parpadeo,
tal vez el silencio opresor,
tal vez demasiada comprensión...
Un ave asalta tu despertar veloz
y mis manos alertas capturan
sólo plumas y follajes esparcidos;
las migajas no saciarán nuestra sed
aunque todo el cuerpo del mundo
inunde tu habitación y la mía.
Ven a recostarte en mi lecho
de amores, de rosas y notas
extraviadas, de ternura sin costo,
de cuerdas, palabras y pétalos.
Tu figura, la desfiguro con mi ojos
y tus líneas, las dibujo en mi pared...
Ven, te mostraré mis cuadernosmás antiguos, mi hogar.



DE VOLCANES Y ROSAS

Ven a mi país de volcanes y rosas,
naufraga en mis valles poblados
de ternura, bien amada;
tengo mil poemas escritos
en la piel, tengo la historia
del amor sobre mi pecho.
Viaja con mi bandera por el mundo
de pasiones y cantares.
Te espero en mi carroza de sueños
allá en la madrugada sangrante y
acá, en mi hogar silencioso.
Curemos las heridas con las manos
voladoras y los dedos clandestinos.
Ven... ven a mi país
de volcanes y rosas.



PALOMAS Y PALOMARES

Palomas y palomares
me acompañan esta mañana,
en cálida tempestad
me acompañaban...
Tu belleza reposada
¿Cuál?, palomas grises,
frágiles, enormes alas
que entorpecen pastos
tu belleza de asombro.
Piedras y caminos interminables
por la pendiente de tus senos
frutales y escondidos:
caminos conocidos
por mis manos palomeras.
No te veo, las palomas
están aquí, me acompañan,
me acompañaban...
Hasta pronto, y te auxilias
de mis brazos, no
contestan tus ojos
de paloma fúnebre.
Ahora, prefiero rodar,
prefiero volar, hoy no estoy
contigo, estoy perdiendo
palomas roedoras, estoy
muriendo a pestañazos.
Me carcomen lágrimas
palomas y palomares.



RECONTINUAR

Rápido soleado y frío
fuego de nostalgias soledades,
con verdes mentes a prueba
y blancos pasos.
Hay un surco bien amado
en el pliegue carroso, en la
magia inacabada, en el briznar
de polvaredas y en tu silencio
agotador. He venido desde los
montes a tu hogar de madera
a bañarme junto a tu recuerdo,
he venido a buscar estrellas
y sombras, mujeres y noches
ebrias, he venido al mar a
beber tu vuelo a dormir tu sal
y a cantar mis caminos.
Has de ser argud en el pétalo
húmedo de tus peces, y has de
callar tu dolor naciente en
los corales robados. Seremos oleajes
nocturnos, seremos pescadores vivos y
muertos, seremos gaviotas desangradas,
lobos marinos; y volveremos a ser
una vez más, amaneceres negros
y rojos, y volveremos a caminar
de nuevo por las cabezas represivas y
volveremos por fin a morir como
luciérnagas de invierno, como soles
primavera, como mi canto, como
tu, recontinuar...



REMENDERA DEL OLVIDO

Ya no conozco mis palabras más antiguas,
olvidé un par de poemas en tu retrato.
Parece que visito desde siempre tus recortes
de domingo, de paciente y enfermero.
Y tú, remendera del olvido,
una espada y dos almendras me convidas.
Te me escondes por todas partes
y por todas partes te encuentro.
Mi ventana de plástico se deforma
cada noche, mis zapatos me castigan
eternamente y eternamente te persigo.
Mis labios adolescentes carecen de ataduras
en tus manos, no me preguntes
esta noche, duérmete con mis escritos
indecentes y deja que mis ojos
te visiten, remendera del olvido.
Tal vez no soy el mismo, pero
nada lo es con tu regreso.



LAS FLORES

Las flores se deshacen esta tarde.
Esta tarde se me deshace entera,
se me resbala como recortes amarillos
y mi cuerpo cansado se destroza
en los rincones desconocidos de la tarde.
Tarde llegaste a mis cansancios
y tarde es esta muralla lánguida
de ojos dormilones y brazos embriagados.
Tan sólo hay un hombre derretido
en siluetas aletargadas, como penas
de otros hombres, de otras gentes.
Mujer transparente, sin voz ni
voto, sin color ni carne,
las flores ya se arrepintieron en
mis manos y retornaron apenadas
a tu jardín modesto.
El aire cansa, el tiempo muere,
los días venideros no vendrán
al parecer, los mosquitos duermen.
Mi voz no la escucho, mis ojos
ni logro verlos, qué largo es
el espacio de tu ausencia.
Las flores soñaron con vernos
aferrados a nuestra paz, se
despertaron con las manos vacías.



DECLARACIÓN

Renuncio!
Y que me digan lo que quieran!
Sé que soy un cobarde por amarte
en silencio, y un clandestino
de tus huellas transparentes.
Pero a pesar de la esperanza,
jamás abandonada,
y a pesar de tu tiempo colmado
de frescores, de mi condena
contagiada... renuncio!
Renuncio a tu mirada,
a tu sonrisa pasajera,
a tu canto accidental,
a tu mano fortuita,
a tu cuerpo imaginario,
a nuestro baile desencontrado,
a tu canción no escogida,
a nuestros encuentros públicos,
a tus ganas inventadas,
a tu espacio recreado...
Renuncio, a tu mundo imaginario,
a las noches invisibles
a los besos dibujados
a tu amor de cartulinas.
Para amarte, renuncio a la mentira!
Y que mis labios borboteantes
te enmudezcan con la verdad que
mis ojos ya no reprimen,
que mis dedos te toquen como tocan
los de un enamorado,
que mi palabra te empapele de
teamos, y que nuestros cuerpos
se enmudezcan de dulzura.
Así te amo, sin tormentas
de marioneta rendida,
sin soledad y sin permiso.
Te amo con la punta de mi
última sonrisa, con la cintura
enloquecida de tu encanto
y con la ventolera impenetrable
de mi aliento.
Así te amo, como un grosero
de la calle y como poeta
que soy, poeta.
Renuncio entonces a tu retrato
de plástico a tu imagen diluida
y a tu mundo inexistente.
Me declaro delincuente
de tus besos, guerrillero
clandestino de tu cuerpo
y cobarde todavía, sin permiso,
combatiente.
Me declaro culpable pero
no rendido!
Me declaro mentiroso
pero no ufano!
Me declaro enloquecido
pero no atormentado!
Me declaro delirante,
ebrio... enamorado!
CRÓNICAS DE VABAGUNDO
Escrito entre 1997 y 2004


ELEGÍA DE UN HOMBRE CIEGO

Pedacitos de muerte
me despertaron esta mañana.
Trozos de vida me
lanzaron en los sueños,
entonces mis eternos ojos huyeron
a los corrales, despavoridos,
y la lluvia intermitente
los perforó como asesinos.
Mis eternos ojos llegaron
vivos y moribundos al
escondite de tu alma,
se desvistieron llenitos
de asombro en frente tuyo,
se recostaron con tu
cuerpo desconocido, revolcado
entre la tierra y la sombra.
MIs eternos ojos te pintaron
entonces, entera de flores, y
se marcharon por la lluvia
de lágrimas que lloraron
los pájaros al saber del
castigo supremo;
llegaron a mi rostro
moribundos, se cerraron
para siempre.
Pedacitos de muerte
me despertaron esta mañana.



RETORNO SIN DESTINO O EL UMBRAL DE SODOMA

Mis lomos cansados y gastados
son las ágiles provocaciones
de paño grueso a tus atiborradas
soldaduras y magníficos cetros.
La voz popular se ahoga
en las tinieblas cotidianas del
paraíso jamás encontrado.
Hay un hombre y una mujer
en el umbral de tu tierra
y sus manos campesinas y obreras
dibujan sangre sedienta y
muertes traspoladas en la nieve.
El profeta calló y con él
nuestra imagen sodomita y
reencuentro perecieron al
juicio último y final.
Me retiro a mis hogares
celoso y en agonía acéfala;
pues tu manto traidor
ni fue vencido ni provoca
ya la muerte.
Nadie lo nota, nadie te ahoga;
es el vivir cotidiano de los cuerpos
flácidos y los brazos rendidos.
No quisiera recordarte, pero
tus hijos arrastran en mi lomo
aquel pasado nebuloso y asesino.
Detén tus pasos,
detén la vida, detén
por favor, mi muerte...!



RETRATO TRISTE

Mi poesía es un mar de peces
náufragos, es una mujer eterna
que brilla sobre el hielo eterno.
Mi poesía es la historia de
los hombres muertos, la historia
de mil noches prohibidas, el
vértigo de sudores nocturnos,
la agonía y la traición.
Y es que las mariposas se posaron
en mi poesía hace algún tiempo
y tejieron con sus manos, multicolores
trajes dominicales y paseos arboleados.
Pero luego, el hombre creó la mentira
y las aves abandonaron
mi ventana para siempre.



TABLERO DE SUEÑOS

Largos cabellos y caminos
me llevarán al valle nostálgico
y arboleado de mi paso
por esta tierra desierta.
No voy con mi manta de embrujo
esta vez, por eso es que
los animales me saludan desde
sus cavernas y los hombres me
nombran desde sus cárceles.
Tengo nostalgia de mi pasado
de niño bueno embadurnado de colores
humanos y de carreras infinitas.
No sé quién me mintió por
primera vez, ya es un poco tarde
creo. Pero aún guardo en mis
libros de cuentos los rostros
del mundo que inventaron a mis
espaldas. No sé si los duendes
existieron de verdad en mi jardín
y no quiero saberlo, mis insectos
perecieron inevitablemente con
o sin leyendas.
Quisiera volver a mi calle polvorienta
y jugar con las piedras vagabundas
y dibujar en la tierra con mi botellita
de plástico caminos imaginarios
para la ciudad de las hormigas.
¿Quién pavimentó mi vereda?
Los juegos, los dibujos,
los sueños, las hormigas y sus calles,
el retrato de mi profe y las pistas
de aterrizaje quedaron sepultadas
para siempre, sepultadas por el hombre
y por mi paso involuntario.
¿Pueden devolverme mi volantín,
mis bolitas, mi fuerte de madera,
mi tren a pila, mi camión a escala,
mi tablero de sueños, mi botellita
de plástico, a mi amigo imaginario,
a mis muertos queridos? ¡Por favor!
Hasta mañana, ...ya me castigaron,
me tengo que ir a acostar.



TIERRA DE SOMBRAS

Mi paso por esta tierra de sombras
es culpa de unos pocos, mejores que yo.
Pero tal vez, sea yo el responsable
de la lluvia y del fuego errante,
errante y clandestino,
o tal vez, sólo tal vez,
un inocente dormido, un espectador oculto,
un traidor astuto y malagradecido!
No quise volver a
mi pueblo de arboleras y polvo
cuando desperté de mi cansancio
y ya no es tiempo
de arrepentimientos hermano,
el viento devastó
lo poco que dejaron mis zapatos.
Mi hogar no es el
mismo desde que abandoné la tierra,
Y la tierra no es la misma
desde que dejé las calles.
¿Y yo? Yo ya no soy el mismo
desde que el Hombre me abandonó.
¿Quién tiene escondidos mis recuerdos?
Volveré una vez más
a llorar con las ratas,
volveré a dormir solo,
volveré a morir en tus brazos,
tierra de sombras.



ME DECLARO CULPABLE

¿Por qué, Aureliano?
Por qué te has marchado
de mis hogares de piedra
sin revelarme el escondite de
insectos milenarios, sin
abrirme tus brazos ni
palmotear mi cabeza estragada.
Ya no somos niños, hermano,
ya no somos humanos, ¿verdad?
¿Es que no lo recuerdas,
un harapo de hormigas,
una pelota de calcetines
es que no te parezco?
Mi corazón entristece con
tu recuerdo infantil
de tantas noches y tantos
golpes y tantas culpas
que no te pertenecen.
Me declaro culpable,
por privarte de mis palomas
por esconder volantines...
Lo recuerdo, tus párpados
lloraron con los míos.
¿Porqué te has ido?
El domingo te espero en mi
casa, encontré los gusanos
perdidos...

martes, marzo 28, 2006

RESURRECCIÓN FREAK
En proceso desde 2004


LA BALADA DE UN EBRIO

Aquí se hace la historia !
Como Elvis leyendo un torpedo en las Vegas
Como mijita rica acomodándose
el calzón de luca... envidiado
Como la soberbia que es hija de la soledad,
Como los ogros de tu desnudez.
Cómo la náusea, eterna, sórdida, y califa.
Cómo la pena callejera de los lobos selvários.
Y la anécdota psicopática de Dominiq Vallera
Con erre y francés acomodado de cerveza.
Me quedo mirándote, cuchicheando con
Mis sombras. Por que el poder no es otra cosa
Que la oportunidad de perdonar a otro la vida.
Soy hijo de Cónan el Bárbaro y de su espada.
Un pastelito y una mentita para fantasear
O para engañar a la cándida Heréndira y
Su Abuela Desalmada.
¿Cuánto saldrá arrendar una vida con estanque lleno?
Como el piercin de tus pezones pornográficos,
como el sillón cachero infaltable, y tus latidos tímidos
en mi oreja indecente y egoísta.
Aquí se hizo la historia...
La historia de todas mis muertes.
TRAVESURAS ROCKERAS DE UN NO FANÁTICO

Se suspendió el recital de Metallica,
cagó la güeá!
llegaron los pacos motorizados
y los anti-motines,
llegaron los Swat
llegaron los Rangers
y la división 101 aerotransportada.
Los analistas de sociedad
y todos esos güeones que estudian
no tuvieron respuesta.
Llegó la Cía y la Kgb,
le pagaron a los bándalos
para que hicieran actos vandálicos.
Y yo, con poema trasnochado
como quien desafía a Godzila con una flor
y todos los hombres agarrados de los fieros
y el micrero amenazado
ni siquiera por convivencia.
Me tocaron el poto y por poco
no me violaron.
Hierba Brava me propone desde al A.M.
algunos suspiros que con palmas
se me suben a la cabeza.
¿Qué será del Gerardo?
Soy hincha al peo,
me asusto hasta de mí mismo
y de los güeones que van al Servicio.
80 mil éramos con el Silvio en el ‘90
mientras los hijos de la Quiriquina
nos miraban con nostalgia.
Se acabó el recital
me gusta el rock, pero me asusta,
me asustas tú y los milicos que
te pelaban al cero
pa’ cagarte la conciencia.
Yo bañaría con Lindano
y en pelota a todos los güeones
metaleros, sarnosos, hinchas y rebeldes al peo.
Con la teta con Quaker de “Los Picantes”
con la injusticia de tu clítoris.
Lo que pasa es que hace 20 años atrás
todos nos bancábamos lo imbancable,
y luchábamos por eso,
y nos pegaron mucho, por eso.
hoy... hoy con cuea el güeón se baña,
y no le griten mucho al niño.
Por eso es que son al peo!
por eso me dolió tanto cuando
la milicia pegaba por el gusto de pegar.
Ya! Filo, se acabó.. total
esta historia no es míay ni siquiera me gusta Metallica!

lunes, marzo 27, 2006

EL CORDÓN UMBILICAL DE LA CULPA


1905
y la puta que lo parió!
Sentado en mi tumba
Soportando mi talonario febril,
Pariendo sangre de mi boca
Y de mis párpados frescos,
Y el pelo cano de la viejecilla
Fantasmal que me enamora.
Me traje mi pena
Y me reí de mí mismo y
De la marihuana.
Me arrepentí, me asusté, me esondí.
Me putearon por penca
Y me traje del cemnetrio
Las flores vivas de tu recuerdo.
Me desnudo en frente tuyo
Y la luna se sonríe.
Somos los Salieris de Charly,
Somos Charly, somos dos borrachos cuerdos.
¿Y por qué yo Inspector por las re-chucha?.
Si traigo tu foto pintada en mi rostro
Entre crisantemos y Ford “A”
1905 , Y la puta que lo parió.

miércoles, marzo 15, 2006

SELECCIÓN DE ENSAYOS
Escritos entre 1998 y 2007
.
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PEQUEÑA SERENATA SIN RETORNO

Nuestra era, nuestro vertiginoso tiempo, ha sido sobrepasado por la multiplicidad y en ese escenario la unificación de las partes, la inmensidad de la oferta parece un intento al suicidio. La dualidad de lo uno y lo múltiple dejó de ser vigente y encriptada se disfraza de globalidad Y no necesariamente lo es por que tengamos que estar dispuestos a ver o aprehender lo que nos desestabiliza esa multiplicidad estallada como racimo o esa suma de partes que más parece un ejercicio necio, de ningún modo, nuestro problema es uno preliminar, y se refiere a la falta de intuición de que ni siquiera tenemos meridiana claridad suficiente como para poder dimensionar siquiera si previo a ello nuestro puesto en la contemporaneidad en cuanto a cierta dialéctica de la Inter-personalidad es un mero accidente o un efecto, o una razón de ser sustantiva. Y si me lo permiten también es uno segundo: el carácter aporético de nuestros problemas éticos, considerando que son igualmente inviables las alternativas de un ética normativa y de una estética fundada en el puro arbitrio de la subjetividad.

Podemos pensar, por ejemplo que la modernidad atacó y taladró directamente nuestro espíritu tanto como si éste estuviera destinado a no poder desarrollarse por sí solo en espontaneidad o como si poseyera cierta culpa por el sólo hecho de existir o de no ser razón. Al lado de esto los 12 trabajos de Heracles sin una verdadera alpargata. Entonces el “aparato” o industria cultural como lo bautiza la Escuela de Frankfurt pareciera verdaderamente tener ya preconcebidos y preestablecidos cada uno de los movimientos individuales que como consumidores o clientes de la aldea global pretendemos realizar. No parece entonces tan descabellado creer que este “aparato” prevea hasta el más nimio acontecer de nuestra puesta en lo real, que de real en ese ejercicio tiene bien poco.

Ni siquiera poder intentar, en esta lógica, empresas artísticas (poiéticas) innovadoras, puesto que hasta lo más tórridamente adverso o maligno de nuestra conciencia pareciera estar ya contemplada como dato y presupuestada en la gran estadística de comportamiento de la masa, de nosotros; como una gran producción del Moulin Rouge, en la que lo único que falta es que alguien actúe en ella, actuando, irónicamente, así todos y a la vez. Algo así como un The Truman Show ad infinitum, o por qué no decirlo, casi como la Matrix onírica de nuestras esperanzas.

Podemos intentar radiografiar a nuestro tiempo, con o sin éxito. Podemos intentar dejar que las “conciencias colectivas” (ultra manoseadas) se liberen, casi como un paradigma idealista o político-público, y esperar entonces con ello que Peter Pan concilie nuestros sueños... No olvidemos niños que la ética normativa es un fenómeno Medieval o griego tardío (casi estoicista), en donde el mundo se ha hecho inmensamente abstracto, el mundo es el COSMOS ordenado por una razón Universal que actúa sin error. De esta manera el hombre pasa a tener una naturaleza común: ser ciudadano. Existe una sola Ley que gobierna a todos los hombres y hay, por ende, una sola naturaleza y un solo ámbito verdaderamente importante, el público. Pero la antropología que sustenta la ética política tiene como centro la captación de valores y no de esencias. No es la perspectiva de la esencia lo que interesa, sino la de la conducta, la del comportamiento, la de lo privado.

Mientras por un lado el conocimiento se re-estructura con una velocidad insospechada en las redes globales, por otro, la práctica de los medios nos entrega su último grito de la moda, su más híbrido invento, la vanguardia comunicacional de Nuestra Edad, o porqué no decirlo, el resultado del ejercicio puramente reflexivo de los mejores, de los John Nash de los medios de comunicación: los Reality Shows, o sea, aquello mismo que ya somos, pero en donde nos es permitido mostrar a todos esa morbosidad frente a todo lo morboso que podemos llegar a ser o que ya somos. ¡Bingo!

Qué mascarada más cruel a nuestra auto-estimación intelectual. Pero el error sigue siendo nuestro porque luego de todo el desarrollo del conocimiento como un medio para acceder a lo absoluto más que como un ejercicio, en palabras de Hegel, y luego aún de la enarbolación de banderas cientificistas en cuanto a método y en cuanto a experimento de la Modernidad, la industria cultural nos dice que todo lo alienados que creíamos haber descubierto ser gracias a Marcuse y su lote, aún no lo es en verdad ni en la más espantosa especulación. Es más aún, nos refriega en la cara de manera patética y triste que en verdad todos los intentos por salirse de la maquina, del vagón del tren, del engranaje del sistema, no están sino perfecta y exactamente ya esperadas de antemano, (recuerden “el aparato”) y que para mostrárnoslo a través de su mejor invención simplemente nos fotografía en público con ropa o sin ella y lo grita a los cuatro vientos: -“éste eres él,... miren su fealdad, observen cuán espantosos pueden ser”-. Lo más terrible es que frente a ese ejercicio brutal y golpeador nos quedamos absortos y estupefactos pero inmóviles, simplemente entregados a que es la mejor apuesta; ni siquiera alcanzamos a sugerir que pese a ser “eso” nosotros, podríamos ser hermosos o espantosamente buenos. Un festín de miel como el nuevo alimento de las moscas.

Las normas así dadas las cosas no emergen sin intenciones o libres de pre-establecidos, sino que muy por el contrario siempre arriban cargadas de intenciones o intencionalidades secundarias en beneficio de tal o cual actor social o personal. No son éstas puras o basadas estrictamente en la razón, no son (hoy en día), objetivas sino subjetivas. Las normas significan el contar con un mundo ordenado y previsible en cuyo marco se sitúe la comunidad en su relación con los otros. Pero si el ámbito de lo público se asume como un valor absoluto no hay ninguna necesidad de ir en busca de las condiciones últimas que hagan posible una normativa de vinculación. El vacío dejado por la metafísica ha sido invadido por la subjetividad en su versión Moderna, que ha significado un vuelco en la concepción de los valores por la desaparición paulatina de la objetividad. Esto (la irrupción de lo subjetivo por sobre lo objetivo), ha dado un carácter relativo a los valores. «El ámbito de lo público desaparece como una realidad en sí (lo político), como un valor absoluto y lo reemplaza el ámbito de lo privado; surge la subjetividad». Hagamos entonces de nuestra vida cotidiana un show, o sea apostemos a esa grandeza valórica de lo público desde lo privado, desde la multiplicidad, pero por favor que sea real, tan real que hasta forme parte de nuestro convivir; tan real que forme parte de nuestras vidas, que sea motivo de conversación obligada en cualquier encuentro que se precie de tal, que sea relevante tanto el alza de los impuestos, la escandalosa compra de acero de China, la confesión del Director de la CIA George Tenet en la que afirma que la Casa Blanca lo obligó a mentir sobre las armas de destrucción masiva en Irak, como el beso sin lengua que el guatón “mamón” del Reality de canal 69 por fin le dio a la rubia sexy que nos calienta tanto. Y lo que es peor, probablemente discutirán y fundamentarán respecto de si él lo logró por sus propios méritos, o ella lo dejó hacerlo para frenar sus psicopáticos intentos, y esto con la misma defensa casi iracunda como quienes se entornan en la bizantina dicotomía sobre si el ataque a las Twin Towers fue obra de los talibanes terroristas o fue una estrategia más del gobierno yanqui para no dejar de tener siempre un enemigo al cual atacar, como lo hizo con Kennedy, Sadam Husein o la fenecida URSS de la Guerra Fría.

Casi como la crónica de una muerte anunciada. Uno de los fenómenos esenciales de la Edad Moderna fue la ciencia, ¿Verdad Martin?. Pero no sólo ella, es cierto, también lo son la técnica mecanizada, el arte en el horizonte de la estética o la perdida de los dioses o de Dios (que no es lo mismo pero es igual). Y si esto fuera poco, ¿Tengo acaso mis cantos que poco a poco muevo y re-hago habitando al tiempo?. Entendamos bien que con esto no podemos forzar ninguna comparación estéril o prolífica, cuantitativa o cualitativa. Ni la ciencia ni la divinización ni el arte son hoy como eran antes por lo tanto no son comparables. Y, del mismo, modo ni la cultura ni los modelos culturales lo son, punto y final. Por que acaso no es una de nuestras seudo-metas antropológicas llegar a comprender lo que en sí debemos comprender del sentido de las cosas en cuanto a ellas mismas y en cuanto para nosotros. Cuánto más nos puede costar llegar a comprender que lo único con lo que contamos en realidad es lo que ya conocemos tal vez por adelantado y que nos hace reconocer ese en sí de cada cosa, lo humano de la humanidad, lo numérico de los números o lo cósico de las cosas.

Aquí no hay una diferenciación categórica del aparato cultural contemporáneo. Esa esperanza de conocimiento de lo absoluto es irreal, y lo es porque nunca verdaderamente nos será permitido por nosotros mismos acceder a ese absoluto, (si es que existiera) siempre en su mascarada cruel nos dejará con parte de la verdad, con apenas unos mendrugos del ser, como si en nuestra escalada hacia la perfección existente o no, tuviéramos que pagar nuestro peaje con costo de vida. Como la caída del Carro Alado en su ascenso hacia lo inteligible. Así también los medios nos quieren hacer creer que todo ese mundo hermoso y de colores está verdaderamente a nuestro alcance en y para lo real, pero, cuanto más cerca estemos de encabarlo, de hacerlo nuestro, de poseerlo, caemos. Caemos al vacío deshumanizados, a la soledad, al dolor... una vez más. El aparato comunicacional siempre se encarga de dejarnos incompletos de todo, coitus interruptus. Así es el juego de nuestro tiempo, así respondemos a nuestra existencia de la praxis, como intento por tenerlo todo no teniendo en completitud astutamente nunca, acaso unos más o mejores partes. Quien logre la plenitud deja de ser un cliente.

La goma de mascar por ejemplo nos dice que a través de ella pueden las mujeres llegar a tener un cuerpo envidiosamente deseable, o los hombres, aspirar a poseer una hembra deseada, y volvemos a lo mismo. Y nos sugiere una cópula tele-visiva o tele-transportada exquisita, idílica, sin explicaciones, pero sin orgasmo. Y no sólo porque sea uno de los tantos precios o costos de nuestra inmadurez de espíritu o de nuestra falta de conciencia de lo en sí, o de nuestra estupidez simplemente, sino porque el racionalismo desde la duda que don René planteaba, con todo el miedo escalofriante a ser castigado y con el recuerdo vivo de Galileo, tenía toda la razón... hay mañanas en las que me asomo por la ventana y sólo veo capas y sombreros. Fedro amigo, somos dos en el dolor.

Ahora bien, puesto que el mejor invento en esa obsesión de la praxis o la dictadura de lo real ha sido el mostrarnos lo en si de ella misma, es decir el carácter de cotidiano de la cotidianeidad, así es también cómo nos toma de la mano con su guadaña, casi como una invitación al absurdo. En otras palabras, lo showesco de nuestro show, de nuestra actuación en el escenario del planeta, en la película de la vida, es en donde todos somos actores de reparto (no hay un Oscar ni un Globo de Oro), y en donde nos morimos esperando conocer al director (Algunos llegan a afirmar que es Dios, otros Bill Gates). Una mención honrosa a lo menos para la adaptación del guión.

La industria cultural confirma la mentira: esa unidad de quienes ya no quieren sentirse más solos o separados en el mundo, de quienes ya quieren que el sufrimiento sea de otros y no de mí, y si es mío, que sea compartido para no ser el único que sufra. Y esa unidad es la que literalmente hace que nuestra inmensa cuota de dolor “total” pierda efectos devastadores transformándose en la suma de las partes, en la suma de todos los pequeños sufrimientos de mis iguales que se duelen conmigo.

Los Reality Show son nuestro precio más alto a toda la morbosidad que llevamos escondida y a la que no, todos y cada uno de nosotros. Hasta Orwel 1984 a su lado parece la Isla de la Fantasía. Así que pareciera ser que necesitáramos corroborar cuán vacíos de espíritu estamos en este planeta y en este tiempo. Pareciera ser que suplicáramos por corroborar que Los Simpson son tal vez el mejor mundo posible en cual podríamos aspirar a vivir. Tal vez los marcianos están riéndose de las filmaciones que poseen de nuestro descubrimiento. ¿Vieron la película Brazil?

Los Reality Show nos llenan la panza y el corazón: pan y circo dijo el César, que el pueblo disfrute y sobretodo (absolutamente necesario), que siga siendo pueblo. Entonces yo, que en mi cavilación ya fui antes de esto detectado por los vigilantes de la Matrix, que inclusive tiene en su base de datos que mis errores existieran de la forma y en el fondo con que existieron y seguirán existiendo. Sentado frente a mi TV., cinco para las diez de la noche, cigarrillo en mano, control remoto, dos kilos de Pop Corn bañados con mierda, excitado, pletórico de ansiedad y deseo, enfrento a mi Reality del canal 69... “los que van a morir te saludan”.

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