jueves, noviembre 23, 2006

MESES DE LUNA
Escrito en 1996


LUNES 1

Te veo, hola!
Me ves, y mis
labios se congelan,
ríen, tiemblan, tu mejilla.
Es un juego, me dirijo
a tus labios juguetones,
Hola! Voy de viaje a
tu boca, me detengo,
me desvío, veraneo en
tu mejilla, me tiendo
a tu sol, cierra los ojos.
Se hizo tarde, de regreso
a casa. Hola, ya tu rostro
deambula huérfano
del mío. Me desvisto
en tus ojos, no huyes;
casi me duermo, ¿me ves?
Abres y cierras los ojos:
la ventolera me despierta.
Me voy, te vas,hasta pronto mujer.



MARTES 26

Por lo tanto, entonces
me marcho!
No, por favor! no me toques,
no roces tu pantalón, con el mío,
¿Me miraste?. Tarde, lo siento,
luna, lo sé, ¿Y tú?,
tarde también, lo sientes,
yo, lo sabes, ¿Y yo?.
Yo, por lo tanto, entonces
me quedo!
Sí, por favor! tócame,
roza tu pantalón, con el mío.
¿Te miro?, ¿por lo tanto?,
¿entonces?, ¿pantalones?,
¿lunas?, ¿tarde?.Lo sabes, sí, lo sé



MIÉRCOLES 27

Inevitable, inevitablemente tú.
¿Qué sucede? Estoy triste
estoy solo, estoy solo.
¿Me esperas? Claro, te espero...
Hola! qué tienes, nada;
qué haces, nada,
voy y vuelvo, sí, claro.
Ven, a nuestro lado, sí
ya voy; ahora ¿me esperas tú?
Sí, claro. Te vas, me quedo
inevitable, inevitablemente solo.
¿Qué sucede? Estoy luna,
estoy solo, estoy luna.
Ven, a mi lado? sí,
ya voy; lo sé no vendrás,
lo sabes ¿verdad?
Verde, ¿me esperas?, verdes
tus ojos, ¿me esperan?. No,
se van, se van caminando
contigo. Se van, secuestrados
por tu rostro, sí, por tu rostro.



SÁBADO 14

Creo estar vestido, Luna!
¿Me oíste?
Tal vez acabo de despertarme
entre tus sábanas
y creo haberte descubierto
despierta, creo.
¿Tú no? ¿Me das un beso?
Buenos días, te beso,
buenos días, me duermo
otra vez.
Creo estar desnudo, Luna!
¿Me oíste?
Tal vez acabo de acostarme
entre mis sábanas
y creo haberte conquistada
recostada, creo.
¿Tú no? ¿Me das un beso?
Buenos noches, me besas,
buenas noches, te duermes
otra vez.



LUNES 26

¿Y ahora, qué tienes que agregar?
Luna, te diluiste en
tus propios satélites.
¿Y yo? Jamás te encontré
¿Y tú, quién fuiste?
Fue verdad al final de
cuentas ¿no?
Tus dedos retorcidos, Luna,
retorcidos por alguna parte...
¿enamorada?
Te vi pasar ayer, sí,
¡Qué importa!
Al fin de cuentas, Luna,
no hubo fin, ni cuentas,
ni Luna.
ROMANCE
Escrito entre 1997 y 2000



NOCTURNO

Qué complicado resulta sumar
el viento infinito y el vuelo
intermitente de tus manos.
Difícil se tornan los caminos australes
y la voz reproductora
de las historias, de las nuestras,
de las mágicas.
No hay canto inapelable a las sombras,
no hay juegos nocturnos inalterables
a la seducción, muda.
Tal vez sea mi cómplice parpadeo,
tal vez el silencio opresor,
tal vez demasiada comprensión...
Un ave asalta tu despertar veloz
y mis manos alertas capturan
sólo plumas y follajes esparcidos;
las migajas no saciarán nuestra sed
aunque todo el cuerpo del mundo
inunde tu habitación y la mía.
Ven a recostarte en mi lecho
de amores, de rosas y notas
extraviadas, de ternura sin costo,
de cuerdas, palabras y pétalos.
Tu figura, la desfiguro con mi ojos
y tus líneas, las dibujo en mi pared...
Ven, te mostraré mis cuadernosmás antiguos, mi hogar.



DE VOLCANES Y ROSAS

Ven a mi país de volcanes y rosas,
naufraga en mis valles poblados
de ternura, bien amada;
tengo mil poemas escritos
en la piel, tengo la historia
del amor sobre mi pecho.
Viaja con mi bandera por el mundo
de pasiones y cantares.
Te espero en mi carroza de sueños
allá en la madrugada sangrante y
acá, en mi hogar silencioso.
Curemos las heridas con las manos
voladoras y los dedos clandestinos.
Ven... ven a mi país
de volcanes y rosas.



PALOMAS Y PALOMARES

Palomas y palomares
me acompañan esta mañana,
en cálida tempestad
me acompañaban...
Tu belleza reposada
¿Cuál?, palomas grises,
frágiles, enormes alas
que entorpecen pastos
tu belleza de asombro.
Piedras y caminos interminables
por la pendiente de tus senos
frutales y escondidos:
caminos conocidos
por mis manos palomeras.
No te veo, las palomas
están aquí, me acompañan,
me acompañaban...
Hasta pronto, y te auxilias
de mis brazos, no
contestan tus ojos
de paloma fúnebre.
Ahora, prefiero rodar,
prefiero volar, hoy no estoy
contigo, estoy perdiendo
palomas roedoras, estoy
muriendo a pestañazos.
Me carcomen lágrimas
palomas y palomares.



RECONTINUAR

Rápido soleado y frío
fuego de nostalgias soledades,
con verdes mentes a prueba
y blancos pasos.
Hay un surco bien amado
en el pliegue carroso, en la
magia inacabada, en el briznar
de polvaredas y en tu silencio
agotador. He venido desde los
montes a tu hogar de madera
a bañarme junto a tu recuerdo,
he venido a buscar estrellas
y sombras, mujeres y noches
ebrias, he venido al mar a
beber tu vuelo a dormir tu sal
y a cantar mis caminos.
Has de ser argud en el pétalo
húmedo de tus peces, y has de
callar tu dolor naciente en
los corales robados. Seremos oleajes
nocturnos, seremos pescadores vivos y
muertos, seremos gaviotas desangradas,
lobos marinos; y volveremos a ser
una vez más, amaneceres negros
y rojos, y volveremos a caminar
de nuevo por las cabezas represivas y
volveremos por fin a morir como
luciérnagas de invierno, como soles
primavera, como mi canto, como
tu, recontinuar...



REMENDERA DEL OLVIDO

Ya no conozco mis palabras más antiguas,
olvidé un par de poemas en tu retrato.
Parece que visito desde siempre tus recortes
de domingo, de paciente y enfermero.
Y tú, remendera del olvido,
una espada y dos almendras me convidas.
Te me escondes por todas partes
y por todas partes te encuentro.
Mi ventana de plástico se deforma
cada noche, mis zapatos me castigan
eternamente y eternamente te persigo.
Mis labios adolescentes carecen de ataduras
en tus manos, no me preguntes
esta noche, duérmete con mis escritos
indecentes y deja que mis ojos
te visiten, remendera del olvido.
Tal vez no soy el mismo, pero
nada lo es con tu regreso.



LAS FLORES

Las flores se deshacen esta tarde.
Esta tarde se me deshace entera,
se me resbala como recortes amarillos
y mi cuerpo cansado se destroza
en los rincones desconocidos de la tarde.
Tarde llegaste a mis cansancios
y tarde es esta muralla lánguida
de ojos dormilones y brazos embriagados.
Tan sólo hay un hombre derretido
en siluetas aletargadas, como penas
de otros hombres, de otras gentes.
Mujer transparente, sin voz ni
voto, sin color ni carne,
las flores ya se arrepintieron en
mis manos y retornaron apenadas
a tu jardín modesto.
El aire cansa, el tiempo muere,
los días venideros no vendrán
al parecer, los mosquitos duermen.
Mi voz no la escucho, mis ojos
ni logro verlos, qué largo es
el espacio de tu ausencia.
Las flores soñaron con vernos
aferrados a nuestra paz, se
despertaron con las manos vacías.



DECLARACIÓN

Renuncio!
Y que me digan lo que quieran!
Sé que soy un cobarde por amarte
en silencio, y un clandestino
de tus huellas transparentes.
Pero a pesar de la esperanza,
jamás abandonada,
y a pesar de tu tiempo colmado
de frescores, de mi condena
contagiada... renuncio!
Renuncio a tu mirada,
a tu sonrisa pasajera,
a tu canto accidental,
a tu mano fortuita,
a tu cuerpo imaginario,
a nuestro baile desencontrado,
a tu canción no escogida,
a nuestros encuentros públicos,
a tus ganas inventadas,
a tu espacio recreado...
Renuncio, a tu mundo imaginario,
a las noches invisibles
a los besos dibujados
a tu amor de cartulinas.
Para amarte, renuncio a la mentira!
Y que mis labios borboteantes
te enmudezcan con la verdad que
mis ojos ya no reprimen,
que mis dedos te toquen como tocan
los de un enamorado,
que mi palabra te empapele de
teamos, y que nuestros cuerpos
se enmudezcan de dulzura.
Así te amo, sin tormentas
de marioneta rendida,
sin soledad y sin permiso.
Te amo con la punta de mi
última sonrisa, con la cintura
enloquecida de tu encanto
y con la ventolera impenetrable
de mi aliento.
Así te amo, como un grosero
de la calle y como poeta
que soy, poeta.
Renuncio entonces a tu retrato
de plástico a tu imagen diluida
y a tu mundo inexistente.
Me declaro delincuente
de tus besos, guerrillero
clandestino de tu cuerpo
y cobarde todavía, sin permiso,
combatiente.
Me declaro culpable pero
no rendido!
Me declaro mentiroso
pero no ufano!
Me declaro enloquecido
pero no atormentado!
Me declaro delirante,
ebrio... enamorado!
CRÓNICAS DE VABAGUNDO
Escrito entre 1997 y 2004


ELEGÍA DE UN HOMBRE CIEGO

Pedacitos de muerte
me despertaron esta mañana.
Trozos de vida me
lanzaron en los sueños,
entonces mis eternos ojos huyeron
a los corrales, despavoridos,
y la lluvia intermitente
los perforó como asesinos.
Mis eternos ojos llegaron
vivos y moribundos al
escondite de tu alma,
se desvistieron llenitos
de asombro en frente tuyo,
se recostaron con tu
cuerpo desconocido, revolcado
entre la tierra y la sombra.
MIs eternos ojos te pintaron
entonces, entera de flores, y
se marcharon por la lluvia
de lágrimas que lloraron
los pájaros al saber del
castigo supremo;
llegaron a mi rostro
moribundos, se cerraron
para siempre.
Pedacitos de muerte
me despertaron esta mañana.



RETORNO SIN DESTINO O EL UMBRAL DE SODOMA

Mis lomos cansados y gastados
son las ágiles provocaciones
de paño grueso a tus atiborradas
soldaduras y magníficos cetros.
La voz popular se ahoga
en las tinieblas cotidianas del
paraíso jamás encontrado.
Hay un hombre y una mujer
en el umbral de tu tierra
y sus manos campesinas y obreras
dibujan sangre sedienta y
muertes traspoladas en la nieve.
El profeta calló y con él
nuestra imagen sodomita y
reencuentro perecieron al
juicio último y final.
Me retiro a mis hogares
celoso y en agonía acéfala;
pues tu manto traidor
ni fue vencido ni provoca
ya la muerte.
Nadie lo nota, nadie te ahoga;
es el vivir cotidiano de los cuerpos
flácidos y los brazos rendidos.
No quisiera recordarte, pero
tus hijos arrastran en mi lomo
aquel pasado nebuloso y asesino.
Detén tus pasos,
detén la vida, detén
por favor, mi muerte...!



RETRATO TRISTE

Mi poesía es un mar de peces
náufragos, es una mujer eterna
que brilla sobre el hielo eterno.
Mi poesía es la historia de
los hombres muertos, la historia
de mil noches prohibidas, el
vértigo de sudores nocturnos,
la agonía y la traición.
Y es que las mariposas se posaron
en mi poesía hace algún tiempo
y tejieron con sus manos, multicolores
trajes dominicales y paseos arboleados.
Pero luego, el hombre creó la mentira
y las aves abandonaron
mi ventana para siempre.



TABLERO DE SUEÑOS

Largos cabellos y caminos
me llevarán al valle nostálgico
y arboleado de mi paso
por esta tierra desierta.
No voy con mi manta de embrujo
esta vez, por eso es que
los animales me saludan desde
sus cavernas y los hombres me
nombran desde sus cárceles.
Tengo nostalgia de mi pasado
de niño bueno embadurnado de colores
humanos y de carreras infinitas.
No sé quién me mintió por
primera vez, ya es un poco tarde
creo. Pero aún guardo en mis
libros de cuentos los rostros
del mundo que inventaron a mis
espaldas. No sé si los duendes
existieron de verdad en mi jardín
y no quiero saberlo, mis insectos
perecieron inevitablemente con
o sin leyendas.
Quisiera volver a mi calle polvorienta
y jugar con las piedras vagabundas
y dibujar en la tierra con mi botellita
de plástico caminos imaginarios
para la ciudad de las hormigas.
¿Quién pavimentó mi vereda?
Los juegos, los dibujos,
los sueños, las hormigas y sus calles,
el retrato de mi profe y las pistas
de aterrizaje quedaron sepultadas
para siempre, sepultadas por el hombre
y por mi paso involuntario.
¿Pueden devolverme mi volantín,
mis bolitas, mi fuerte de madera,
mi tren a pila, mi camión a escala,
mi tablero de sueños, mi botellita
de plástico, a mi amigo imaginario,
a mis muertos queridos? ¡Por favor!
Hasta mañana, ...ya me castigaron,
me tengo que ir a acostar.



TIERRA DE SOMBRAS

Mi paso por esta tierra de sombras
es culpa de unos pocos, mejores que yo.
Pero tal vez, sea yo el responsable
de la lluvia y del fuego errante,
errante y clandestino,
o tal vez, sólo tal vez,
un inocente dormido, un espectador oculto,
un traidor astuto y malagradecido!
No quise volver a
mi pueblo de arboleras y polvo
cuando desperté de mi cansancio
y ya no es tiempo
de arrepentimientos hermano,
el viento devastó
lo poco que dejaron mis zapatos.
Mi hogar no es el
mismo desde que abandoné la tierra,
Y la tierra no es la misma
desde que dejé las calles.
¿Y yo? Yo ya no soy el mismo
desde que el Hombre me abandonó.
¿Quién tiene escondidos mis recuerdos?
Volveré una vez más
a llorar con las ratas,
volveré a dormir solo,
volveré a morir en tus brazos,
tierra de sombras.



ME DECLARO CULPABLE

¿Por qué, Aureliano?
Por qué te has marchado
de mis hogares de piedra
sin revelarme el escondite de
insectos milenarios, sin
abrirme tus brazos ni
palmotear mi cabeza estragada.
Ya no somos niños, hermano,
ya no somos humanos, ¿verdad?
¿Es que no lo recuerdas,
un harapo de hormigas,
una pelota de calcetines
es que no te parezco?
Mi corazón entristece con
tu recuerdo infantil
de tantas noches y tantos
golpes y tantas culpas
que no te pertenecen.
Me declaro culpable,
por privarte de mis palomas
por esconder volantines...
Lo recuerdo, tus párpados
lloraron con los míos.
¿Porqué te has ido?
El domingo te espero en mi
casa, encontré los gusanos
perdidos...

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